Petos para caballos (1930)
| Aranjuez, corrida de Fuentes (1903). |
En las corridas de toros, los caballos de los picadores no siempre han llevado un peto que lo protegiese de las embestidas del toro.
Como consecuencia de ello, resultaba que la muerte de varios caballos durante cada corrida era completamente normal.
En el diseño, concurso, fabricación y mantenimiento de los usados… Aranjuez fue pionero.
En la temporada de 1855, por ejemplo, se mataron en Madrid 191 toros, mientras que 412 caballos murieron corneados (una media de 2 caballos por cada toro).
En 1926, una
R.O. de 12 de mayo intentaba minimizar el daño y los
riesgos de los caballos en las corridas de toros. Un
vecino de Aranjuez (Esteban Arteaga, domiciliado en la Finca “Mira al Tajo”) se
presenta el 6 de abril de 1927 en el concurso de ideas
convocado.
Esteban llevó dos proyectos, que a
la postre fueron elegidos entre los 5 mejores, para
ser probados en las plazas de primera categoría.
Se cuenta que fue hacia 1928, en
plena dictadura del General Primo de
Rivera (presidente del gobierno), cuando se implantó la
obligación del uso de petos en los caballos.
La orden fue emitida después de que
el general, acompañado de una distinguida dama extranjera, viera cómo
las vísceras de un caballo y su
contenido salpicaban al público en la plaza de Aranjuez. Esto
motivó la imposición del peto en los caballos que practicaran la
suerte de varas y su obligatoriedad a todas las plazas de España.
En Aranjuez se fabricaron petos en “La Casa del Reloj”. Igualmente, en el Palacio Real se reparaban los que venían usados de las corridas...
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