Teresa Castellanos, "Tere"

Si queremos hablar de superación, falta de complejos, lucha incansable y reivindicación, uno de los mejores ejemplos sería “Tere”, como todos la conocían.

Su verdadero nombre era Teresa Castellanos Díaz, y según consta en su DNI, nació en Villarrobledo (Albacete) el 28 de abril de 1940.

Desde muy pequeña vivió en Aranjuez junto a su familia de origen humilde, trabajadores del campo a los que se conocía como “los campaneros”.

Era la segunda de tres hermanos. El mayor, Manolo, empezó a sufrir parálisis en las piernas a los pocos meses de nacer. En realidad, se trataba de “osteogénesis imperfecta”, un trastorno genético conocido popularmente como “huesos de cristal”.

Manolo, hermano de Tere

En aquellos tiempos, lo normal era “esconder y no sacar a la calle” a los enfermos así. Sin embargo, la familia de Manolo entendía las cosas de otra manera y la frecuentaba como cualquier otro.

Al poco tiempo nació Teresa con el mismo problema, no así la última de las hijas, Angelines, que dedicó su vida a cuidar de toda la familia.

Esa fatal enfermedad, que todavía existe, mantenía a los enfermos postrados en una silla de ruedas y aquejados de frecuentes fracturas óseas.

Manolo creció y marchó a vivir a Madrid, donde se ganaba la vida como guardacoches en el barrio de Salamanca. Con el tiempo, regresó y desarrolló el mismo trabajo en el Rana Verde.


Nuestra protagonista, Tere, y su hermano Manolo, a pesar de la enfermedad, fueron totalmente independientes. Solían valerse por sí mismos.

Aunque hoy nos parezca haber superado y normalizado esta condición, no debemos olvidar que en plena dictadura y con una situación precaria generalizada, suponía un tremendo reto físico y psicológico vivir de esta manera.

Quizá aquellos años duros de posguerra impidieron que ella recibiese una mínima formación escolar. A pesar de todo, fue al colegio lo suficiente para aprender a leer y escribir. Era muy inteligente. Incluso su madre le propuso aprender costura y terminó haciéndose modista.

Montó un taller dentro de su domicilio, en el barrio de “Los Enanos”, dentro del propio salón, donde ejerció muchos años. Su casa se convirtió en un verdadero centro de encuentro, reunión y acogida para todos los vecinos, cuyas puertas, literalmente, permanecían siempre abiertas. En la pared podía verse un gran cartel con la foto de Felipe González.

Un buen día, alguien propuso a Tere que buscara un trabajo con el que cotizar a la Seguridad Social y que sería buena idea entrar en la ONCE. Ella era un ser libre, que no llevaba bien estar sujeta a normas ni dar explicaciones. Pero finalmente accedió y comenzó a trabajar como vendedora de cupones en su nuevo barrio de “Las Aves”.

Tere con sus amigos (Antonio y Melquiades )

A partir de entonces inició una nueva vida. Nunca le faltó un círculo de amigos incondicionales, normalmente más jóvenes que ella.  No paró de viajar en tren, avión y autobús por España y parte del mundo (Cuba, México, Jerusalén, etc.). Frecuentó hoteles, campings y albergues, de forma independiente, valiéndose de su silla de ruedas, incluso en lugares nada accesibles.

Obtuvo el carné de conducir en la “Autoescuela X” cuando salieron los primeros coches adaptados, ya que fue la primera de Aranjuez en tener uno de esos modelos. Esto aumentó en gran medida su autonomía.

Tere era una persona buena, fuerte, trabajadora, humana, valiente y sin freno. A pesar de su discapacidad, nunca se resignó a llevar una vida diferente al resto de ciudadanos. Tenía una gran capacidad de lucha y superación.

Tere con el ministro Jesús Caldera

Por entonces, las familias solían tener encerrados en casa a los hijos enfermos de este tipo y, cuando Teresa sabía de algún caso, mediaba para que los dejaran salir a la calle. De manera que muchísimos niños de entonces salieron a la vida gracias a ella.

Su creencia religiosa, alimentada por un cristianismo de base y humano, muy en auge en aquella época, le sirvió de apoyo en los numerosos movimientos sociales y populares en los que participó.

Incluso un tiempo de su vida lo dedicó a dar clases de catequesis a niños para la “primera comunión”. Siempre tenía que estar haciendo algo. Nunca paraba.

Ante todo, era una persona tolerante, progresista, libre, independiente, reivindicativa por “los Derechos Humanos” y la dignidad, adelantada a su tiempo, promotora de cambios y avances en la sociedad.

Un ejemplo puede ser la negativa constante y reiterada a acceder al cine en el “Gran Teatro” por la puerta de atrás, la de mercancías. Ella no quiso entrar hasta que no le fuera posible hacerlo mediante una rampa, por la puerta principal como el resto de ciudadanos.

A Tere le gustaba definirse como una mujer “coja”. Pero nunca dejó de reivindicar constantemente la eliminación de barreras. No hay que olvidar que es cofundadora de la asociación “Minusválidos Unidos de Aranjuez”, que comenzó una imparable lucha por la accesibilidad a locales públicos y privados, movilidad en transportes colectivos, eliminación de barreras arquitectónicas, asistencia sanitaria especializada, etc.

Teresa, cuando era joven, prácticamente se valía por sí misma. Siempre fue muy autónoma. Pero a medida que se iba haciendo mayor, la cosa cambió y necesitaba más ayuda para ciertas cosas.

Vivió muchos años en el barrio de “Las Aves”. Cuando iniciaron las obras de un ascensor en su bloque, tuvo que trasladarse a una residencia de Ocaña, por un corto espacio de tiempo. Pero, lo que iba a ser algo temporal, se convirtió en definitivo.

Teresa Castellanos Díaz falleció el 21 de agosto de 2021 en esa residencia, con el cariño de su gente (como ella decía), a los 82 años.

Personalmente, puedo asegurar que su familia y círculo de amigos se sienten muy orgullosos de haber convivido con ella y compartido sus valores.

Teresa y su gran amiga Maribel

El caso de Tere se distingue por el respeto, la superación y la lucha a favor de la dignidad y el progreso social de las personas más desprotegidas.

En la vida, muchas mujeres lucharon anónimamente, como Teresa. Pero sus nombres no figuran en los libros de historia. Creo que estaremos de acuerdo en que merecen un recuerdo y un homenaje a su memoria...



Fuentes e Imágenes que no son propias:
Familia de Teresa (su hermana Angelines, Sonia y su sobrina Maribel).
Antonio Carrascosa
Manuel Fernández Arquero (presidente de AMFA)


Comentarios

  1. Es maravilloso que se le haga este homenaje a Tere,,bien merecido!!!!👍🌻

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  2. Luis Cestelo Castellanos6 de marzo de 2026 a las 13:53

    Entrañable, profundo y merecido documento sobre Tere, nuestra queridísima " coja", desde el más profundo cariño hacia ella, de todos los que hemos podido disfrutar de su vida. Cuando sólo éramos unos pequeños renacuajos, metidos en un mandil recogido con su boca, nos bañaba en un barreño con el agua calentada al sol, en su patio de "Los Enanos".
    Todos sus familiares, hemos gozado de su vitalidad, de su grandeza y cariño. Grande por siempre Tere

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  3. Gracias a ambos por los comentarios. Lo de Luis, sin palabras.

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