El santo padre Rubio

J.Mª. Rubio y Peralta

Nació el 22 de julio de 1864 en Dalías (Almería).

Era hijo de agricultores y el mayor de 13 hermanos. Desde pequeño, vivió rodeado de un ambiente religioso.

Con once años, se trasladó a la capital para hacer Bachillerato. Un año más tarde comenzó con  Humanidades, Filosofía, Teología y Derecho Canónico en los seminarios de Almería, Granada y Madrid.

Fue ordenado sacerdote en 1887, y lo destinaron a la parroquia de Chinchón, donde fue capellán de las clarisas durante dos años.

En 1904, un viaje como peregrino a Tierra Santa y Roma le dejó una huella para siempre.

Dos años más tarde, ingresó en la Compañía de Jesús (Granada), y en 1911, lo destinaron a Madrid, donde ejerció como profesor en distintas poblaciones, por mucho tiempo.

Sentía una gran devoción por el Sagrado Corazón de Jesús y no cejó hasta conseguir que el rey Alfonso XII lo consagrara en el Cerro de los Ángeles (mayo de 1919).

José María Rubio y Peralta ("El Padre Rubio") era un hombre sencillo, retraído, caritativo y entregado a su trabajo. Tenía una oratoria muy natural. Las gentes acudían en masa a escuchar sus sermones. Sobresalió como predicador y aún más como confesor. Los fieles llegaban a esperar tres horas de cola ante su confesionario.

Trabajó humilde e incansablemente en favor de pobres, enfermos y afligidos. Pero también lo hacía con nobles, ricos y patronos.

Eligió trabajar en los barrios periféricos de Madrid y algunos pueblos pobres. En los barrios de La Ventilla y Usera fundó escuelas, construyó iglesias y predicaba por calles y plazas en misiones populares.

Su máxima preferida era: “Hacer lo que Dios quiere y querer lo que Dios hace”.

Habitación del Padre en Aranjuez

Su agitada vida y labor incansable terminaron por deteriorar una salud que nunca fue buena. Quince días antes de su muerte (finales de abril de 1929), los superiores deciden que debe retirarse a descansar, en la enfermería del noviciado de Aranjuez. Le habían diagnosticado una angina de pecho.

El padre Rubio presiente que se acerca la muerte, y es feliz de recibirla entre jóvenes jesuitas: “¡Cuánto me gustaría morir en esta Casa!”, dijo el día de su última hora. Siempre quiso morir el primer jueves de un mes, y así fue.

Entierro en Aranjuez

Un par de horas antes, sentado en un sillón, pide que le acerquen los dos cuadernos donde tenía sus apuntes espirituales. Lentamente fue rompiendo las hojas y echándolas al fuego. Falleció a las 6 de la tarde, el 2 de mayo de ese mismo año, mientras estaba sentado en una butaca de pino.

Entierro en Aranjuez (foto ABC)

Al sepelio asistieron más de dos mil personas. Fue enterrado en el cementerio conocido popularmente como "Cerro de los Curas", en Aranjuez.

Su fama de santidad iba creciendo mientras el eco de sus milagros se extendía por la ciudad. Durante su vida le atribuyeron bilocaciones, curaciones, profecías y videncias. Prodigios que, tal vez sean leyendas, pero en todo caso algunos de ellos fueron ratificados por numerosos testigos.

Casa Jesuita en Aranjuez

Los tres milagros más impactantes reconocidos oficialmente sucedieron cronológicamente en Dalías, Aranjuez y Madrid.

Dalías: Curación de María Dolores Terrés (1944). Diagnosticada de un tumor maligno, la familia pensó en el padre Rubio y comenzó una novena de oraciones. Inexplicablemente, al ingresar en el hospital no quedaba ni rastro de su existencia.

Aranjuez: Curación de María Victoria Guzmán (1953). Con dos años y medio, padecía una meningitis tuberculosa que la llevaría a la muerte sin remedio. La madre pide una reliquia del padre Rubio. Al cabo de un rato, la niña se incorpora habiendo superado la enfermedad sin ninguna explicación natural.

Madrid: Curación de José L. Gómez-Muntán, S.J. (1987). Curación total y sin explicación médica de un tumor maligno y extendido en el pulmón. Desde el primer momento pidieron la intercesión del Padre Rubio para su curación.

Capilla de la Parroquia Santa María (Dalías)

Para obtener su canonización dieron fe 33 testigos oculares y se tuvieron en cuentan las 3 curaciones milagrosas contadas anteriormente.

En 1945 se inició el proceso que a la postre llevaría a su santificación. El Papa Juan Pablo II lo beatificó en Roma (6 de octubre de 1985) y lo santificó después en  Madrid (4 de mayo de 2003). José María Rubio y Peralta, fue conocido como el “Apóstol de Madrid”.

Iglesia San Francisco de Borja

En 1953 su cuerpo había sido trasladado desde Aranjuez a Madrid (iglesia de San Francisco de Borja y del Sagrado Corazón de la Compañía de Jesús, en la Calle Serrano esquina con Maldonado). Allí sus restos son venerados por fieles creyentes, que depositan diariamente numerosos ramos de flores...



Fuentes e Imágenes que no son propias:

https://www.jesuits.global/es/saint-blessed/saint-jose-maria-rubio/
https://www.iealmerienses.es/Servicios/IEA/edba.nsf/xlecturabiografias.xsp?ref=450
https://pueblosunidos.org/2022/05/04/el-padre-rubio-nos-sigue-inspirando-como-lampara-encendida/
https://arpu.es/csan-jose-maria-rubio/
https://historiadeltiempopresente.com/padre-rubio/
https://alfayomega.es/san-jose-maria-rubio-sj/
https://hagiopedia.blogspot.com/2013/05/san-jose-maria-rubio-peralta-1864-1929.html
https://www.elpandelospobres.com/san-jose-maria-rubio-presbitero-4-de-mayo
https://vidaascendente.es/boletin/el-santo-de-la-semana-san-jose-maria-rubio-peralta/
https://www.youtube.com/watch?v=RVWBnHxid_g
https://alfayomega.es/wp-content/uploads/2021/03/347_27-03-2003.pdf
https://es.zenit.org/2018/05/01/san-jose-maria-rubio-y-peralta-2-de-mayo-4/

Comentarios