Antonio Ponz (1725-1792)

1774, Antonio Ponz (autorretrato)

Antonio Ponz Piquer era hijo de unos ricos hacendados. Nació en Torás (Castellón), el 28 de junio de 1725.

Recibió una formación muy completa que abarcó el humanismo, la teología, lenguas extranjeras, dibujo y pintura. Fue un erudito ilustrado, tratadista de arte, académico, pintor, arqueólogo, naturalista, historiador y viajero español. Se le conocía como "el abate Ponz".

Vivió unos años en Italia, donde amplió sus conocimientos sobre las artes y entabló amistad con personajes como Rafael Mengs.

Regresó a España en el primer año del reinado de Carlos III (1759). El monarca le encargó reagrupar, ordenar y realizar una galería con los retratos “de los grandes hombres” cuyas obras estaban en la Biblioteca de El Escorial. Antonio Ponz se convirtió en una figura esencial de la política cultural borbónica. 

En 1773 fue elegido académico de la Historia y en 1776 secretario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, entre otras distinciones. En definitiva, fue uno de los hombres mejor formados intelectualmente del siglo XVIII.

En 1767 recibió un encargo del ministro Campomanes. Debía realizar un viaje por España, con el fin de inspeccionar los bienes artísticos que habían pertenecido a los Jesuitas (expulsados por Carlos III) y elaborar un informe general sobre el patrimonio artístico y monumental del reino.

Una vez realizado el viaje, Ponz publicó “Viaje de España, o Cartas en que se da noticia de las cosas más apreciables y dignas de saberse que hay en ella”. Son 17 volúmenes que se editaron en 1772 y otro posterior.

El libro es una enciclopedia de todo lo que encuentra en su largo recorrido. Un inventario de iglesias, tesoros, ciudades, monumentos, lugares, puentes y caminos que recorre el autor, descritos con detalle.

Debemos tener en cuenta que la relación hecha del viaje corresponde al estado en que se encontraba el país, antes de la invasión francesa (1808).

El paso de Antonio Ponz por Aranjuez deja un testimonio de gran valor, para conocer el estado del Real Sitio en aquellos días.

Todo está recogido dentro de los 18 tomos. En ellos podemos encontrar cómo el autor hace una descripción muy interesante de la ciudad en su tiempo, contrastando con los elogios que habitualmente hacían otros autores que visitaron Aranjuez. Ponz resalta las mejoras hechas por los nuevos monarcas y las dificultades para su reconstrucción.

Éstas son algunas de sus afirmaciones con respecto al Real Sitio:

“El camino desde Madrid a Aranjuez se mantiene con todo cuidado, y como corresponde a estas importantes obras, que á poco que se descuiden presto van á su ruina, ó se hace muy costosa su composición”. (T-16)

1890

“Sospecho que será obra hecha en tiempo de Felipe II, y acaso de Juan de Herrera, quando se empezó el Palacio de Aranjuez; pero es lástima que la piedra de que se hizo sea de tan mala calidad”.

“Las inmediaciones de Madrid se mantenían en su antigua aridez; sus entradas igualmente incomodas de lo que habían sido en los siglos pasados; los caminos a los Sitios Reales en el estado más deplorable; y todo lo vimos mudar de semblante quasi sin advertirlo. Se hicieron primeramente los magníficos caminos de Aranjuez, y el Pardo, el primero de siete leguas, y de dos el segundo. Después se proyectó, empezó, y acabo el del Escorial”. (T-6)

“Otra idea se concibió, y se puso por obra, particularmente desde Madrid al Pardo, y a Aranjuez, que también esperamos se efectúe hasta el Escorial, y fue plantar árboles a los lados de los caminos, convirtiendo a estos en una especie de paseos, aptísimos a quitar el tedio del caminante con la conveniencia de la frondosidad, del recreo (…)” (T-6)

Calle de Postas, Aranjuez

Además de lo dicho se pusieron en los expresados caminos, pilares para señalar las leguas, y las medias leguas, restaurando así esta laudable practica de los Romanos.” (T-6)

1720, Casas de Oficios y palacio (Houasse, 1720)

"Antiguamente causaban admiración la extraordinaria lozanía y frondosidad de sus jardines, huertas y paseos; pero el lugar, excepción de la parte de Palacio que estaba hecha y de la Casa de Oficios, era un desordenado conjunto de casas mal situadas y mal construidas y de infelices chozas de tierra, en que se alojaban aún los grandes señores, con indecible incomodidad; todo interpolado con zanjas, basureros y aguas detenidas".

Genio del año (MAN)

“(…) apenas se hace una excavación sin que se encuentren fundamentos y vestigios de obras antiguas desde los Romanos (…)”.

“(…) eran precisos varios días y utilizar un coche para hacerse una idea del Sitio (…)”.

Jardín de la Isla, Aranjuez

“Tres especies tenemos ya de Plátanos, que de pocos años a esta parte se han introducido en estas cercanías de la Corte, y de las tres especies los hay en Aranjuez; es a saber, Plátanos de Oriente de hoja grande, Plátanos también de Oriente de hoja pequeña, y Plátanos de Occidente. Los dos primeros vinieron a Aranjuez de los viveros de París juntamente con los Chopos de la Carolina, y Canadá”. (T-13)

Calle de la Reina (Martínez del Mazo, s. XVII) 

“No hay para mi cosa más agradable que la bellísima calle de estos chopos, que media entre la primera, y segunda puerta del jardín del Príncipe nuestro Señor en el Real Sitio de Aranjuez”. (T-14)



Fuentes e Imágenes que no son propias:

Antonio Ponz: “Viaje de España, o Cartas en que se da noticia de las cosas más apreciables y dignas de saberse que hay en ella”.
Museo del Prado
Ricardo Lorenzo: “Por por aquí” (publicado también en “Más” en 2012)
https://www.elperiodicomediterraneo.com/cultura/2024/01/26/antonio-ponz-toras-celebra-tercer-97370076.html

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